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Plan de Seguridad a Cambio de Impuestos Ofreció Funes

El periodico electónico diriowebcentroamerica.com realizó una publicación referente a el tema del nuevo impuesto a la seguridad del cual compartimos algunos detalles.

El presidente Mauricio Funes ofreció a la empresa privada presentar un plan de seguridad para luego discutir la aplicación de un nuevo y polémico impuesto, que dicho sea de paso tampoco lo conocen diputados y dirigentes políticos, lo cual está generando incertidumbre entre los hombres de negocios y las principales fuerzas vivas del país.

“Nosotros tuvimos una reunión con el presidente Funes el 26 de mayo. En esa reunión él se comprometió que nos iba a presentar a nosotros un plan de seguridad, y en función de ese plan de seguridad íbamos a ver la propuesta que tenía el ministro de Hacienda respecto al nuevo impuesto”, dijo el director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Arnoldo Jiménez.

Sin embargo, el presidente Funes ha manifestado que el nuevo impuesto ya lo comenzó a discutir con los empresarios y diputados, lo que ha sido rechazado por la cúpula empresarial y algunos líderes políticos.

Jiménez añadió que al ver el plan se iba a determinar en qué hace falta invertir, después, cuántos recursos se necesitan, y a partir de ahí discutir cuál sería el mejor impuesto. “Eso fue lo que acordamos el 26 de mayo. Ahorita ya llevamos un poquito más de un mes y no nos han compartido el plan de seguridad, y lo que sabemos del impuesto es lo que ha salido publicado en los medios de comunicación”, reiteró.

Lo que sí se ha conocido es la filtración a los medios del documento con la propuesta del supuesto anteproyecto de Ley del Impuesto Extraordinario para la Seguridad Ciudadana, según el cual pagarán este tributo todas las personas naturales y empresas que tengan como mínimo un patrimonio neto de $500 mil.

Sobre este punto, Jiménez afirmó que a juzgar por la forma en como está diseñado “es un impuesto al empleo a todas luces”.

Recordó que para generar empleos hay que hacer inversiones, pero que con el nuevo tributo, todas las empresas que tengan más de 500 mil dólares de patrimonio van a ser castigados con este nuevo impuesto.

“Por lo tanto se convierte en un impuesto al empleo, porque es un impuesto a la inversión, o sea se paga por invertir”, confirmó el dirigente, tras indicar que es un mensaje directo a los inversionistas extranjeros a que no vengan a invertir al país y a los locales para que tampoco lo hagan.

“Es un mensaje que está diciendo no a la inversión y no a la generación de empleo”, reiteró.

El dirigente gremial dijo que por ahora no se pueden comprometer a decir si van a apoyar el nuevo impuesto, mientras no se conozca primero el plan de seguridad, y criticó que el Gobierno está poniendo los recursos para combatir la delincuencia en más de lo mismo y no en inteligencia y tecnología para la comprobación del delito, de manera que se logre que los jueces emitan más sentencias condenatorias.

A pesar de que el vocero de la ANEP dice que no han sido convocados por Casa Presidencial para informarles, el presidente Funes reiteró que “estamos en la fase de consultas, yo lo presenté al Consejo Consultivo, donde asisten las fracciones partidarias (…), dieron opiniones, hicieron observaciones que el ministro de Hacienda y el viceministro y el equipo que trabajó la propuesta tomaron nota de ello”.

Para el consultor tributario Maximiliano Mojica, el impuesto a la seguridad que pretende implantar el Gobierno ahuyentará definitivamente la inversión extranjera y correrá la que ya está en el país.

Según el consultor, no será sólo para millonarios ni será temporal, terminará siendo confiscatorio, generará desempleo y “lo pagaremos todos los salvadoreños porque provocará mayor inflación”.

Mojica destacó que este nuevo tributo no concilia el discurso del Gobierno con sus intensiones de atraer inversión extranjera y aumentar la interna.

Según su análisis, una empresa transnacional viene a invertir grandes capitales que se traducen en compra de inmuebles, maquinaria y empleos y por lo tanto necesitan incentivos.

Contrario a ello, dijo que el mensaje que se le está mandando a los inversionistas extranjeros es dramático, es decirles “no vengan a El Salvador”. Según el consultor, mucha gente tendrá que vender parte de su patrimonio para poder pagar el nuevo impuesto.